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lunes, 30 de julio de 2012

¡QUIERO HABLAR…! PAPÁ Y MAMÁ TE PUEDEN AYUDAR


Teresa Guirao Pujante
Lic. Pedagogía – Logopeda
CDIAT “AVANZA” 

Los niños de 3 años poseen una serie de habilidades metalingüísticas (conciencia fonológica, sintáctica y semántica) que coinciden con el desarrollo general del lenguaje y con ciertas habilidades específicas esenciales en la adquisición e introducción al mundo cultural que les rodea.
A los niños, cuando atribuimos significado a un comportamiento que han tenido, les estamos estimulando para que intenten comunicarse con nosotros. Imitan de los adultos expresiones, que en un principio son en forma de sílabas o terminaciones; posteriormente repetidas y reforzadas por el adulto,  su pronunciación irá siendo más exacta.

            Hay distintos órganos que entran en juego a la hora de que los niños imiten diferentes sonidos:
-                          Aparato respiratorio (pulmones, bronquios, tráquea).
-                          Aparato fonador (cuerdas vocales, glotis).
-                          Órganos supraglóticos (cavidad bucal o nasal)

No existiendo ninguna otra problemática o defecto en cualquiera de estos órganos, un/a niño/a podría emitir los diferentes fonemas (sonidos de las vocales y consonantes), según adquiere su desarrollo.

Resulta difícil establecer un orden generalizable en la adquisición de los fonemas, ya que los diferentes autores no coinciden en el mismo. Una aproximación, recopilando diversas teorías y siguiendo el punto de articulación, podría ser la siguiente:
-       Bilabiales /p/-/b/-/m/
-       Dentales /t/-/d/
-       Interdentales y labiodentales /z/-/f/
-       Alveolares /s/-/l/-/n/-/r/
-       Palatales /ch/-/ñ/-/ll/-/y/
-       Velares /j/-/g/-/k/
-       El fonema vibrante como la /rr/ normalmente es el último en aparecer, así como los sinfones e inversas.

Si a lo largo del desarrollo de sus hijos ustedes observan que los diferentes sonidos explicados no van apareciendo, pueden poner en práctica algunas de las orientaciones que a continuación les exponemos:

¿QUÉ PODEMOS HACER PARA AYUDARLES?

            Entre los 15-24 meses, ya deben emitir 4 o 5 palabras, comprender y ejecutar órdenes sencillas, realizar alguna frasecilla muy simple, reconocer y nombrar 3-4 figuras y referirse así mismos por su nombre.
Si observan que no lo hacen, ustedes pueden:
-          Jugar a soplar velitas, bolitas de papel. Apláudanle si lo hace.
-          Cuando desee algo, por ejemplo una galleta, la pedirá por medio de gestos. Enséñenle a acompañarlos con algún sonido. Si lo hace alábenlo mientras repiten ustedes correctamente la palabra que quiere decir.
-          Si están escuchando música, pásenle algún objeto con el que puedan golpear siguiendo el ritmo. Además pueden entusiasmarlo para que cante al compás de la misma.
-          Cuando salgan de paseo nómbrenle cosas que le llamen la atención.
-          Muéstrenle objetos conocidos. Pídanle que señale uno de ellos diciendo: “¿dónde está la taza?” Alejen un poco el objeto y pídanselo nuevamente hasta que vaya a buscarlo y se lo traiga.
-          Siempre que le hablen, háganlo con un lenguaje claro, sencillo y expresivo.
-          Si se expresa con la última sílaba de las palabras, no repita lo que dice, sino el nombre completo de lo que dice.
-          Pregunten al niño/a varias veces al día: ¿Cómo te llamas? ¿Cuál es tu nombre? Si no lo dice, pronúncienlo en forma clara y pausada.
-          Díganle pequeños versos o canciones para que vaya aprendiéndolos, mientras los acompañan con movimientos corporales.
-          Ayúdenle a que use expresiones tales como “eh!” y “no!” con sentido.
-          Mientras juegan pueden hacer sonidos onomatopéyicos de animales, como por ejemplo el perro dice “guau, guau”…
-          Enséñenle fotos de la familia para que los nombre y reconozca.
-          Vean libros en los que aparecen figuras y objetos grandes, simples y de colores llamativos.
-          Cuando estén en el momento del baño, toquen y nombren las distintas partes de su cuerpo; así irá conociendo su cuerpo y el de los demás.
-          Cuando le pase algo, por ejemplo: “se le rompe un juguete” traten de que le cuente lo sucedido a su manera, para que vaya narrando sus experiencias.

            Entre los 24-36 meses sus hijos ya deben poseer un vocabulario más amplio; formular frases de 2-3 palabras y realizan preguntas utilizando el pronombre correcto. Si observan que no lo hacen:
-          Cuando utilice su nombre para referirse a sí mismo/a, repitan lo que dice señalando en su pecho y diciendo “yo”.
-          Jueguen a realizar acciones como correr, saltar, empujar objetos… y pregúntenle ¿Qué hacemos?... para que nombre la acción que está realizando.
-          Muchas veces al día preguntará ¿Qué es eso? (ante cosas que no conoce), sean comprensivos y contesten la pregunta, para evitar que pierda el interés.
-          Disfruten escuchando y tarareando canciones simples que ponen en la radio y TV.
-          Si habla solo mientras juega, no lo interrumpan.
-          Si pronuncia mal una palabra, repítansela varias veces para que pueda ir incorporándola a su vocabulario correctamente.