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lunes, 30 de julio de 2012

¿QUÉ ES LA DISLEXIA?


Mª Ángeles Trujillo Valera
Antonia Abellán Pérez
Pedagogas CDIAT AVANZA


La dislexia es un trastorno del aprendizaje de la lectoescritura, de carácter persistente y específico, que se da en niños que no presentan ningún hándicap físico, psíquico ni sociocultural y cuyo origen parece derivar de una alteración del neurodesarrollo.
Atendiendo a su carácter específico son niños que sólo presentan dificultades en tareas relacionadas con la lectura y la escritura. Por tanto, no se consideran disléxicos los niños que tienen un retraso intelectual o madurativo, niños con alguna discapacidad psíquica o física o niños no escolarizados o que estén en situaciones ambientales desfavorables.
La dislexia es una dificultad para la descodificación o lectura de palabras, por lo que estarían alterados alguno de los procesos cognitivos intermedios entre la recepción de la información y la elaboración del significado.
 No todos los niños disléxicos presentan las mismas dificultades y/o características. Por tanto, es esencial hacer un diagnóstico exhaustivo y detallado para poder establecer programas de intervención específicos.
El niño/a disléxico debe poner tanto esfuerzo en las tareas de lectoescritura que tiende a fatigarse, a perder la concentración, a distraerse y a rechazar las tareas relacionadas con la lecto - escritura.
CAUSAS DE LA DISLEXIA

Según las últimas investigaciones no se tiene certeza de cual es la etiología exacta de la dislexia, aunque podríamos decir que la dislexia tiene un origen neurobiológico, con una importante carga hereditaria. Las causas de la dislexia corresponderían a la disfuncionalidad de alguna región o regiones cerebrales implicadas en la ejecución de la lecto-escritura. Teniendo en cuenta que cada sujeto disléxico tendrá afectados distintos sistemas neuronales, lo que explicaría la variada sintomatología de la dislexia y destacaría la importancia de establecer un diagnóstico diferencial riguroso para poder determinar las estrategias de intervención más adecuadas en cada caso.
TIPOS DE DISLEXIA

Dentro de la dislexia hay una gran variación individual a pesar de que, teóricamente, se presenta una sintomatología común, por tanto podríamos decir que este trastorno presenta diversas formas según las alteraciones específicas que conlleve.

Normalmente en el ámbito educativo vamos a hablar de dislexia del desarrollo o de dislexia evolutiva, ya que la dislexia adquirida es aquella provocada tras una lesión cerebral en las áreas encargadas del procesamiento lectoescritor.

Tenemos que diferenciar la dislexia del retraso lector, de trastornos específicos del lenguaje, de un retraso madurativo, del TDAH o de cualquier otra patología o discapacidad que pueda conllevar dificultades a la hora de adquirir la lectoescritura.

Existen numerosas clasificaciones y nomenclaturas, en este caso estableceremos la clasificación de los tipos de dislexia en función de las rutas de procesamiento o acceso al léxico que están afectadas, por lo que podemos diferenciar entre:

*      Dislexia fonológica o indirecta

Este tipo de dislexia dificulta la lectura de palabras largas y poco frecuentes y de palabras funcionales e imposibilita la lectura de pseudopalabras, donde suelen cometer muchos errores visuales, es decir, leen “espada” cuando pone “espaca”.

*      Dislexia superficial

Tendrá problemas a la hora de leer palabras irregulares, tendiendo a regularizarlas, por lo que normalmente comenten numerosos errores de omisión, adición o sustitución de letras.

*      Dislexia mixta o profunda

Se cometen errores semánticos, es decir, que se leen unas palabras por otras que no tienen ningún parecido visual pero sí semántico. Cometen numerosos errores visuales y derivativos a la hora de leer y presentan dificultades para acceder al significado.

Signos para detectar la dislexia
Niños de Educación Infantil
  • Historia Familiar de problemas disléxicos (padres, hermanos, otros familiares)
  • Retraso en aprender a hablar con claridad
  • Confusiones en la pronunciación de palabras que se asemejan por su fonética
  • Falta de habilidad para recordar el nombre de series de cosas, por ejemplo los colores
  • Confusión en el vocabulario que tiene que ver con la orientación espacial
  • Alternancia de días "buenos" y "malos " en el trabajo escolar, sin razón aparente.
  • Mayor habilidad manual que lingüística, que aparecerá típicamente en las pruebas de inteligencia.
  • Dificultad para aprender las rimas típicas de la etapa de Educación Infantil
Niños hasta 9 años
Niños entre 9 y 12 años
  • Continuos errores en lectura, lagunas en comprensión lectora.
  • Forma extraña de escribir, por ejemplo, con omisiones de letras o alteraciones del orden de las mismas.
  • Desorganización en casa y en la escuela.
  • Dificultad para copiar cuidadosamente en la pizarra y en el cuaderno.
  • Dificultad para seguir instrucciones orales.
  • Aumento de la falta de autoconfianza y aumento de la frustración.
  • Problemas de comprensión del lenguaje oral e impreso.
  • Problemas conductuales: impulsividad, corto margen de atención , inmadurez.
Niños de 12 años en adelante.
  • Tendencia a la escritura descuidada, desordenada, en ocasiones incomprensible.
  • Inconsistencias gramaticales y errores ortográficos, a veces permanencia de las omisiones, alteraciones y adiciones de la etapa anterior.
  • Dificultad para planificar y para redactar relatos y composiciones escritas en general.
  • Tendencia a confundir las instrucciones verbales y los números de teléfono.
  • Gran dificultad para el aprendizaje de lenguas extranjeras.
  • Baja auto-estima
  • Dificultad en la percepción del lenguaje, por ejemplo en seguir instrucciones.
  • Baja comprensión lectora.
  • Aparición de conductas disruptivas o de inhibición progresiva. A veces, depresión.
  • Aversión a la lectura y la escritura.

INTERVENCIÓN

Una vez detectada la dislexia, se pasará a realizar la intervención en la cual debemos tener en cuenta no sólo los trastornos que presenta el niño sino también sus posibilidades y capacidad para apoyarse en ellas. El diagnóstico y la intervención deben realizarse lo antes posible.

Se obtendrán mejores resultados cuanto antes comience la intervención, se irá dotando al niño de mecanismos para superar dificultades y facilitar el aprendizaje de la lecto – escritura.

Para una mejor evolución se deberá reforzar los aprendizajes del aula con tratamientos individuales, donde se trabajen  ejercicios específicos de actividad mental, perceptivo – motrices y de refuerzo de la lectura y escritura.

El papel de los padres en el tratamiento de la dislexia es una fuente de ayuda importante para sus hijos en cuanto al apoyo emocional y social. El niño debe de saber que sus padres comprenden la naturaleza de sus problemas de aprendizaje. Esto requerirá frecuentemente el tener que dar al niño algún tipo de explicación acerca de sus dificultades disléxicas.

Hay que evitar que la ansiedad de los padres aumente los problemas del niño, aumentando su ansiedad y preocupación generando dificultades emocionales secundarias.