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lunes, 30 de julio de 2012

LA DISGRAFÍA


Mª Ángeles Giménez Rodríguez
licenciada en pedagogía
CDIAT avanza

 ¿QUE ES LA DISGRAFÍA?
El trastorno del aprendizaje de la escritura, conocido también como disgrafía, es una dificultad específica para aprender el grafismo correcto de las letras  y para escribir en formal legible y  en la ubicación en el espacio gráfico.
Podíamos hablar de dos tipos de disgrafía:

Disgrafía motriz:
Se trata de trastornos psicomotores. El niño disgráfico motor comprende la relación entre sonidos  escuchados, y que el mismo pronuncia y la representación grafica de estos sonidos, pero encuentra dificultades en la escritura como consecuencia de una motricidad deficiente.
Se manifiesta en lentitud, movimientos gráficos disociados, signos gráficos indiferenciados, manejo incorrecto del lápiz y postura inadecuada al escribir.

Disgrafía especifica:
Es la dificultad para reproducir  las letras o palabras no responden a un trastorno exclusivamente motor, sino a la mala percepción  de las formas, a la desorientación espacial y temporal, a los trastornos  de ritmo, etc.
La práctica pedagógica  nos muestra que habitualmente las dificultades que presentan los niños con disgrafía, no sólo se remiten a un problema de motricidad (que tengan “mala letra” o no sepan representar las letras). Generalmente se asocian también a problemas en el contenido de lo escrito. Es decir que lo narrado tenga una coherencia, que sean frases gramaticalmente correctas, con una buena estructuración cronológica…
Se diagnostica generalmente dentro del aula, ya que es el profesor el que puede captar las dificultades que presenta el alumno/a en el proceso escritor. Para el establecimiento del diagnóstico de la digrafía es necesario tener en cuenta el factor edad, dado que este trastorno no empieza a manifestarse hasta después de haber iniciado el período de aprendizaje (después de los 6-7 años). No es adecuado el diagnóstico si se realiza antes de la edad indicada, ya que el aprendizaje no se ha afianzado y  podría inducirnos a error.

 Hay siempre que evaluar los siguientes aspectos: 
Exactitud ortográfica.
Grafismo.
Expresión escrita.
Factores ambientales: familia y escuela.
Capacidad intelectual.
Estilo de aprendizaje.
Actitud y motivación.

Intervención en los procesos de la escritura.
El  tratamiento tiene por objetivo, por un lado, recuperar la coordinación global y manual; rehabilitar la percepción y atención gráfica; educar y corregir la ejecución de los movimientos básicos que intervienen en la escritura (rectilíneos, bucles, ondulados) así como tener en cuenta conceptos tales como: presión, frenado, fluidez, etc., mejorar la ejecución de cada una de las letras; mejorar la fluidez escritora; corregir la postura  del cuerpo, dedos, la mano y el brazo, y cuidar la posición del papel.  

La intervención se ha centrado durante mucho tiempo en los errores ortográficos y en la legibilidad del grafismo, pero hay que atender también a otros procesos como la planificación de las ideas y a mejorar la estructura sintáctica de las oraciones y la elección del léxico mas apropiado.
En definitiva, el lenguaje escrito es un proceso complejo y elaborado, fruto de muchos factores e imprescindible para alcanzar los niveles de desarrollo general propios del ser humano en las sociedades de hoy. La vida actual exige un completo dominio de la escritura. Desde aprender cualquier oficio, a cumplimentar impresos, plasmar la opinión por escrito o elaborar un informe. Esto es, escribir quiere decir, ser capaz de expresar información de forma coherente y correcta para que lo entiendan otras personas.
Para nuestros alumnos es también una exigencia en el ámbito escolar que posibilita su éxito o fracaso académico, al ser la llave y principal herramienta para la comprensión y expresión de los contenidos de las distintas materias curriculares. Al alumno se le exige plasmar sus conocimientos mediante lo escrito a través de trabajos, exámenes,…De ahí la importancia en optimizar la adquisición del aprendizaje del lenguaje escrito e intentar resolver las dificultades que se puedan presentar.